

"Siento la necesidad de devolverle al mundo una parte de lo que el mundo me hace sentir a mí."
Javier Martinez.
Siempre he dicho que una forma rápida y fácil de conocer a una persona, es preguntándole sobre su grupo de música y libro favorito. Sí, sé que es una forma muy humanista de pensar, pero es que realmente me ha funcionado toda la vida. Pienso que las cartas de presentación para cualquier ámbito de la vida, deberían comenzar con un “Mi nombre es Matt y me gustan los Smiths”, o algo por el estilo. Listo. Ya tienes sacada una gran parte de la vida de esa persona.
Entonces…
¡Hola! Mi nombre es Matt, tengo veintiséis años y sí, me encantas los Smiths. La hiperactividad es mi estilo, no solo en el ámbito físico -porque me encanta el deporte-, sino también de manera psicológica. Considero que muchas veces vivo demasiado rápido, es verdad. Se me hace imposible contar la cantidad de proyectos que han pasado por mi cabeza en lo que llevo de vida, desde que tengo uso de razón he estado rodeade de ideas, organizando cualquier cosa que pase por mi camino. De hecho, no es primera vez que intento hacer un sitio web, más de alguna vez hice el intento, pero a decir verdad, me falta la paciencia y me frustro muy rápido. Éste es sin duda mi mayor avance y no por mi gran fuerza de voluntad, por el contrario, me vi en la obligación de organizar mis trabajos en algún lugar.
Siempre me ha llamado la atención lo extravagante, todo lo que destaque, lo que cree un impacto en la vida de los demás, ya sea permanente o pasajero. Me gustan los sentimientos, me gusta lo que crea sentimientos, por lo tanto, desde que nací tuve marcada una indirecta flecha hacia el arte. Desde la infancia pasé por varias facetas, primero quise trabajar en el circo como la mujer elástica, en el trapecio, como mago o incluso como payaso, la idea era estar ahí, viviendo en una casa rodante junto a muchas personas excéntricas y viajando alrededor del mundo. Luego pasé por la danza, el ballet, el patinaje artístico; esto llevó a que me interesara más en la música -algo que siempre llevé conmigo gracias a la influencia musical de mis padres-, entonces intenté aprender a tocar guitarra y flauta sólo con escuchar. Pasados los años y luego de los miles de comentarios ajenos que me hicieron comprender que no llegaría a ningún lugar con esos gustos, comencé a pintar –absurdo, ya que era igual o peor que tocar guitarra-.
¿Que dónde queda la literatura? Es gracioso, porque jamás me gustó leer en la infancia, también odiaba la caligrafía y las reglas ortográficas, pero siempre tuve diario de vida. ¿Por qué escribir sin aprender? Porque siempre he tenido el extraño mal de odiar las reglas y que me obliguen a hacer algo que no quiero hacer, entonces el estudiar la asignatura de “Lenguaje y comunicación” era una tortura. Pero siempre me gustó escribir, y cuando descubrí que los libros no sólo contenían poesías ni cosas que debía aprender de memoria, me encanté. Me quedé ahí, como estampilla en los libros de Anne Rice y Charles Bukowski. Intenté buscar cosas más comunes a las que dedicarme, cosas más populares y que en un futuro me diesen el ingreso necesario para vivir. Me fui por la estética integral y actualmente es a lo que me dedico, pero no es suficiente. Mi imaginación nunca descansa.
Siendo sincera, este es el primer acercamiento real que tendré con la escritura, porque jamás me había atrevido a publicarlo de esta forma, todo queda escondido entre las hojas de mi diario y por primera vez saldrá a la luz. Por lo tanto me presentaré totalmente como principiante y aprendiz, cualquier crítica constructiva, cualquier ayuda será bien recibida.
Sin querer agotarlos más con esta tediosa descripción de mí, los dejaré con una de mis canciones favoritas.